viernes, julio 04, 2008

¿Pisa Fuerte…? Si, por lo menos… ¡pisa!

De repente hay como un resorte, un clic que actúa en ti a pesar de ti. Te despiertas. Bueno, no sé si te despiertas o simplemente, sin abrir los ojos, empiezas a ser consciente de que has dejado de soñar y que eso que aún no ves es la realidad. Te resistes. Te duele el estomago que lo sientes vacío o quizás lleno; no lo sabes con precisión pero tampoco te importa porque ya forma parte de las sensaciones que te produce tu paisaje cotidiano. Has leído tantas historias al respecto que no sabes a ciencia cierta si esos gatos que maúllan y se revuelven son imaginarios o reales, pero el caso es que los sientes físicamente en tu estomago que no sabes si está vacío o está lleno, sólo sabes que te crea como una especie de desazón que no te invita precisamente a salir del sueño que ya sabes que no lo es. ¿Será pura sugestión? ¡Ni idea! Seguramente sí, porque siempre parece haber en todo una duda razonable que te deja al menos una minima escapatoria.
Sigues sin abrir los ojos a pesar de la sensación en el estomago. Cuando los abras sabes que no habrá escusa alguna posible, que no los podrás volver a cerrar y tendrás que enfrentarte con la realidad de otro día aunque no quieras. Te resistes un poco más y sigues con los ojos cerrados. Mientras seas capaz de tenerlos cerrados creerás estar medianamente asido a una tabla de salvación frente a este naufragio total al que vas a enfrentarte, en el que la esperanza de sobrevivir brilla por su ausencia aunque sabes que sobrevivirás pero siempre de otra forma distinta a la que hubieras querido. Incluso sabes por experiencia que lo importante de verdad no es lo que será, que lo aguantarás porque no hay más remedio, sino la sensación, la impresión y la esperanza o la falta de ella de lo que pudiera ocurrir y no será. La realidad suele ser una y va por su lado, la imaginación, la sensación, la impresión es otra y ésta si que no va por su lado, sino por el tuyo, o tú por el suyo que es aún peor porque no suele tener remedio alguno ya que estás permanente inmerso en ella aunque no tenga nada que ver con tu vida, que seguramente tampoco tiene nada que ver contigo mismo.
Lo piensas una vez, y otra, y tal vez otra mientras te dejas mecer haciéndote el muerto, con los ojos cerrados, los brazos extendidos, las palmas de las manos abiertas y la sensación de que debajo de ti hay un mar dispuesto a tragarte a las primeras de cambio.
¡Podrías seguir con los ojos cerrados! ¡Podrías seguir semiinconsciente! ¡Podrías…! Y se te ocurren mil argumentos y ninguno valido que te justifiquen. Y sientes miedo, un miedo atroz. Y no sabes por qué, ni para qué te tienes que levantar.
Cuando abras los ojos empezará la función, y no te gusta, y aunque te llegara a gustar, porque en el fondo sabes que en ti hay como un componente de masoquismo, mínimo, eso sí, pero aunque mínimo parece que lo hay, que te hace asumir retos innecesarios, y situaciones complejas, y elementos aparentemente vitales que lejos de revitalizarte te angustian y te obligan a reconcentrarte en ti mismo, pero que sientes la necesidad de afrontar, o la obligación de hacerlo, o la inconsciencia de dejarte involucrar.
Y recuerdas las mil veces en las que fuiste consciente de que mientras te peinabas la barba frente al espejo algo de ti se escapó mas allá de tu propio imagen y se fue a buscar algunas respuestas que desconocías. Era como pretender llegar no al reverso de tu propia imagen, sino al origen, a la esencia, a ese punto donde seguro que uno es lo que es y no lo que debe ser. Era como pretender volver al principio de uno mismo sin saber a ciencia cierta donde pudiera encontrarse ese principio y donde uno se perdió de vista sin pretenderlo.
La losa es enorme y te aprisiona, seguro, pero aún no suficientemente porque has podido liberarte de ella, porque al final de ese minuto eterno has abierto por fin los ojos y ya no hay razón alguna para permanecer en la cama. Y desde ese momento tú ya no eres tú y parece como si te hubieras pinchado en vena alguna sustancia que te permitiera seguir, sin ni siquiera haber pretendido empezar, sin el más mínimo esfuerzo.
Y empieza el día y tu miedo se convierte en terror en lo más profundo de ti, pero no tienes más remedio que ocultarlo a los demás porque tú eres tú y no cualquiera. Y cualquiera tiene todo el derecho del mundo a ser lo que es, pero tú no. Y se suceden los acontecimientos, y cumples con tus objetivos, y haces las cosas medianamente bien, y engorda tu ego, y te sobrepones, y devuelves sonrisas de complacencia frente a miradas y sonrisas de admiración. Y pasan las horas. Y de vez en cuando te tropiezas con quien o quienes de verdad te importan, que son sólo unos pocos, y en ocasiones tan sólo uno o una, y éste o ésta te pone indefectiblemente en tu sitio, y te dice cuatro verdades, y te recuerda tus obligaciones y compromisos y responsabilidades; y tú sueñas que fuiste una vez, y que además de haber sido, fuiste incluso joven, que es aún peor, y que entonces querías comerte el mundo para nada, precisamente para nada, que es como uno debiera comerse el mundo con avidez. Y sientes aún más miedo porque ya nada depende de ti, y tú eres muy tú, y no quieres ser nadie más. Puedes renunciar a casi todo. No necesitas de nada. Podrías empezar de cero. Incluso estarías dispuesto a iniciar un nuevo camino sin pretender llegar a ninguna parte. Pero a lo que no estás dispuesto es a renunciar a ti mismo, porque aunque no te gustas en lo absoluto, es lo único que de verdad te pertenece, quieras o no. Tú eres tú, lo demás o los demás serán ellos o incluso podrán ser todo o parte de tus circunstancias, pero tienen ya existencia a pesar de ti, y tú no eres quién para condicionarles o limitarles, ya lo harán ellos mismos si tienen que hacerlo sin necesidad de ayuda alguna por tu parte. Pero esa es otra historia. Bueno, realmente no. Esa otra historia seguro que es la historia de tu propio miedo, y de tus obligaciones, y compromisos y responsabilidades, y de tu losa, ésa que pesa lo indecible cada mañana pero no lo suficiente aún como para darte una excusa adecuada para no levantarte, o que, efectivamente, te impida levantarte aunque llegarás a intentarlo con todas tus fuerzas; esa otra historia es la de la necesidad de no abrir los ojos cuando debieras haberlo hecho.
¡Miedo! ¡Angustia! Frustración no. ¡Inestabilidad! ¡Inseguridad! ¿Si por lo menos te hubieras enfrentado tú sólo? Pero no. Y entonces con mayor angustia aún descubres que tu miedo no es sólo por ti, sino por tu entorno, por tus responsabilidades, por aquellos a los que sin habérselo dicho nunca, quizás por tu tono de voz o por tu manera de juntar palabras y de crear argumentos firmes y sólidos, que sin embargo para ti era simplemente enumeración de dudas y de indeterminaciones, les creaste una imagen que pudiera irse al garete a pesar de ti y de pretender haberlo hecho bien, no por convicción, sino por hábito, ese hábito que a pesar de no haberlo aceptado como propio, estaba en tu bagaje hereditario y familiar, y, lamentablemente, era de los que sí hacen al monje.
Y sientes miedo no por ti. Por los demás. Porque ellos no sabrán afrontar las consecuencias, o crees tú que no sabrán hacerlo. O te gusta pensar que ese miedo no es propio, y es inducido. O te buscas y rebuscas, y te mientes, porque es más fácil mentirse que reconocer que uno es un tarado de verdad y “per se”, y que no necesita de aditamento alguno para sentirse insatisfecho, y un poco angustiado, y en guerra incruenta contra todo el mundo.
Recalco lo de incruenta por que lo reconozco, y ya lo he hecho mil veces, me asusta y me repele, o quizás primero me repele, y después, además, me asusta cualquier manifestación de violencia; y cuando yo grito, porque alguna vez grito, lo hago –seguro – en legitima defensa, como manera de hacerme oír por quien por sistema no me escucha, y porque quiero no sólo decirle, sino decirme, ya que de tanto tener que decirlo incluso yo lo he puesto en duda, que yo soy yo, y lo soy no como defensa de mi propio egoísmo, sino de mi propia realidad, tan positiva como negativa, tan segura de si misma como dubitativa y enclenque, tan realidad positiva como invención para alimentar mi autoestima.

Soy reacio a las batas blancas porque, a pesar de ellos mismos y de no proponérselo, me hacen sentir impotente, imperfecto, limitado, inconsistente. Soy yo el culpable. Me asustan las butacas cómodas que invitan a las confidencias, los confesionarios, y hasta los amigos solícitos que dicen querer escucharte. Me espanta mi propia endeblez. Tengo miedo a levantarme y lo hago un poco porque no tengo más remedio y otro porque me da más miedo quedar enganchado a una pastilla, a un estimulante, a un no sé qué que me condicione para el resto de mi vida aunque la haga por el momento más llevadera, que la mía lo es, mas agradable, que la mía no es del todo desagradable, y más vulgar y cotidiana, que quizás pudiera ser una gran idea, pero esa idea me trae también a la memoria aquella película de hace mil años, La naranja mecánica, con la que aprendí que el remedio es casi siempre peor que la enfermedad.
Tal vez un día alguien me coja de la mano y me lleve, sin percatarme de ello, ante quien me devuelva la facultad de vivir sin miedo. ¡Ojalá! Evidentemente no voy a rechazarlo, sobre todo, como he dicho, si me llevan de la mano y sin darme cuenta o incluso engañado, ya que lo que ocurre a pesar de uno mismo es otra cosa y no se es nunca responsable de ello, y yo ya estoy más que harto de mis propias responsabilidades. Y mientras eso ocurre seguiré dando consejos a los demás, mirando a otra parte, y negando mi propio miedo. Pero, miedo ¿a qué? Menuda estupidez.
Mañana seguro que abriré el ojo tan pronto como me despierte. La pregunta entonces será: ¿me despertaré cuándo abra el ojo o lo habré hecho antes y viviré mientras tanto mí vía crucis particular? Ya veremos. Todo parece ser encontrar el equilibrio perfecto entre el oxigeno, carbono, hidrogeno, calcio, potasio y demás de la panda. ¿Qué le vamos a hacer?

29 Comments:

Blogger mangeles said...

Ehhh..que bien...el 4 de Julio...celebremos con los Yankis...VOY A LEER....besitos

11:32 p. m.  
Blogger mangeles said...

¡Con lo agustito que se está durmiendo, cargando pilas, y...llega el puñetero sol y dice..."arriba todo el mundo, en la energía mando yo"....

Hoy no me pilla: "no me voy a creer que tiene barba"... lo que parece que si tiene es una "imagen pública especial" que le importa mucho cuidar.

¿Y no es posible que se divierta con sus responsabilidades?...¿ A lo mejor, si hace un esfuerzillo, se lo pasa bien haciendo la declaración de la renta...por ejemplo?...

Besos de domingo y zapatos nuevos.

11:49 p. m.  
Blogger mangeles said...

Como sé que Calimatias pasará por aquí, y se que tiene problemas con las conexiones...para que no tenga que ir de un blog a otro...pues aprovecho desde aquí (con su permiso amigo Argamenon) para decirle: FEliz domingo...y podía hacer unas cuantas fotos de la Costa la Morte...y Finisterre...y todos esos lugares y luego ponernos las fotos en su blog ¿qué le parece? ...Besitos

11:53 p. m.  
Blogger mangeles said...

Feliz domingo de chupinazo de San Fermín....

Calimatias, El Lenguaraz...¿Han visto Vds.? ARGAMENON HA PUESTO "CUADRADITO" Y CON "MÁRGENES JUSTIFICADOS" SU TEXTO...

Ole, Ole, y Ole.

2:14 a. m.  
Blogger -Pato- said...

Argamenón, cuánto te entiendo, vos y yo transitamos la misma vereda.

No puedo decir mucho más, que ya lo dijiste todo vos y mas que bien explicada está esa angustia y miedo a determinadas cosas, como las batas blancas o las salas asépticas, o etc etc etccc...

Sólo te digo algo que leí el otro día que me dejó pensando y me interesa comentarte, simplemente para que lo pienses.

Quienes estudian la conducta humana han llegado a la conclusión de que el cerebro no distingue lo que es realidad, de lo que es un montaje interior del sujeto.
Es decir, la realidad está ahi y es una, como vos dijiste, pero la imaginación, esa llave preciosa que nos lleva a las mejores fantasías, también nos puede conducir al túnel del terror en un segundo, sólo tenemos que pensarlo y estamos ahí.
Podemos anticipar lo mejor y lo peor, pero en el caso de quienes padecemos determinados miedos, nos anticipamos a lo peor, como si fuera una manera de estar preparados cuando ocurra (lo que no sabemos si va a ocurrir o no alguna vez), o de protegernos o lo que sea que nos de cierta seguridad.

Cientificamente está comprobado que la mera preocupación por lo que va a ocurrir, se graba en el cerebro, con la misma intensidad de un recuerdo negativo real, cuando algo nos preocupa, se activa un circuito del miedo, que amplifica el miedo. Y condiciona nuestros comportamientos futuros.

No sigo, pero a lo que iba y es en lo que me he quedado pensando despues de leer esto que te comentaba, es que si el cerebro es capaz de atiborrarse con nuestros pensamientos negativos y llenarnos de angustia, porque se los cree, tambien puede suceder lo mismo con pensamientos un poco menos atroces o mas "simpáticos" por llamarlos de alguna manera y permitirnos vivir mas relajados.
Si ha de pasar algo malo, será ese momento el malo, y no tooooodos los que lo antecedieron.

A esta altura es un bla bla blablaaa muy bonito, el tema es ver si eso se puede llevar a cabo.
Estoy en eso.

Besos.

4:43 a. m.  
Blogger nomolamos said...

el miedo es algo de lo que todos sufrimos,el levantarse por la mañana y afrontar un dia de responsabilidades y obligaciones hay dias que se hacen sin mas y otros que te gustaria morirte para no moverte de la cama, son sensaciones que todos tenemos, unos mas carga otros menos,
pero lo que no comparto, es que dejemos de hacer cosas o dejemos de realizar sueños, por absurdos que sean por el hecho de no estar a la altura de lo que se espera de nosotros o por destruir una imagen que se tenga de nosotros, si en realidad ni encaja con lo que somos, ni con lo que queremos.
De todas las maneras pensamos que somos distinttos, raros, a los demas, y los demas pensamos lo mismo de los otros, todos estamos metidos en un saco parecido,
sigo pensando, que lo fundamental en la vida, es ser uno mismo, aunque se tenga que romper con todo, si no eres consecuente contigo mismo, lo demas no sirve de nada, y siempre existira un vacio, que por mucho que lo rellenemos con cosas, siempre estara vacio. A mi me importa ya bien poco lo que opinen de mi, que me censuren, yo soy yo, apesar de todo, y aunque me equivoque, lo here por mi misma,y yo misma me corregire,y si fracaso o triunfo sera por mi misma, sino estare viviendo la vida de los demas y no la mia, y desgraciadamente solo tenemos una,.
un besazo.

7:51 a. m.  
Blogger Ginebra said...

La duda razonable: bendita sea. ¿Está seguro de cuál es la realidad y cuál la fantasía?

http://dry-gin.blogspot.com/search?updated-max=2008-05-18T00%3A34%3A00-07%3A00

(Por favor no considere el enlace como un "ombliguismo"; simplemente me agrada coincidir en las meditaciones aunque la forma, y tantas cosas, sea distinta)

12:53 a. m.  
Blogger mangeles said...

¿Y no nos va a decir ni hola? ...

6:30 a. m.  
Blogger mangeles said...

Estoy pensando en lo que dice nuestra amiga Patricia...pero no me convence mucho esa teoría de que el cerebro no distingue la "realidad" de un "montaje interior"...no sé..tengo que pensarlo más...

Mi cerebro no recuerda nada bueno o malo que no haya sido real...lo enreda, lo tergiversa a veces...pero siempre es sobre realidades.

Es más..yo creo que diferencia la "realidad" de "las ficciones"...por ejemplo...que distingue que aquél sufrimiento "real" que padecimos en la adolescencia por un amor de verano...(que en otoño había desaparacedido)...no era en "relidad un sufrimiento", sino un asunto de "edad del pavo"...y no lo clsifica como recuerdo "doloroso", ... no sé..


Bueno de todas formas es muy interesante...voy a seguir pensando sobre lo que nos ha contado Pato.

Besos a los dos, y a Ginebra, y a Nomolamos.

6:40 a. m.  
Blogger argamenon said...

Mi querida Mangeles, le puedo asegurar que disfruto como un loco de sus comentarios, de todos los que recibo, porque soy así me guste o no: egocéntrico, soberbio, seguro que también vanidoso, y, ¿para qué quedarse corto en los propios calificativos?, hasta algo narcisista. Pero a pesar de lo que le digo, y quizás aconsejado por lo que me pudiera quedar de sentido común, sé que no debo estropear sus comentarios con apreciaciones que si no supe transmitir en el testo originario debió ser por impericia propia y si, por el contrario, ustedes las detectaron, confirmándolas o rechazándolas, sería porque el ser humano, uno e irrepetible, es menos uno y más repetido de lo que él mismo se piensa.
En todo caso no dude que agradezco siempre todos los comentarios, y le puedo asegurar que sin ellos seguramente no valdría la pena seguir ensuciando el ciberespacio con las ideas peregrinas, contradictorias, desordenadas y confusas que de vez en cuando me asaltan.
En cuanto a que la realidad debe prevalecer o no sobre lo que no lo es, me ratifico en mi impresión primera, y sigo dudándolo. Yo vivo una realidad que sé que lo es y permanezco en ella. Está ahí y la asumo, como asumo ponerme un pantalón que me acompaña desde hace tiempo, no le tengo ningún cariño, y ni siquiera me gusta, pero que también esta ahí; y ¿por qué voy a ofenderle, si pudiera ofenderse, despreciándolo en el fondo del armario? Y, además, hay no realidades que llegan a ser porque las sentimos, disfrutamos y sufrimos como si lo fueran, y porque nos marcan, condicionan, y nos hacen permanecer despiertos mucho más tiempo. ¿Cómo no vamos a sentirnos angustiosamente felices por lo que no siendo nos hace más auténticos? De eso pretendía hablar; del miedo irracional que lo condiciona todo y que casi nunca se sabe en dónde y porqué nace. Pero no me haga mucho caso. La verdad es que a mi me suele pasar lo que le pasa a Ginebra, de vez en cuando tengo una mala digestión de palabras que no supieron encontrar su camino y terminan estrellándose, sin orden ni concierto, en un testo absurdo aquí mismo.
Por cierto, de las pocas cosas reales que menciono hay una que usted ha puesto en duda: mi barba. Le puedo asegurar que tiene casi la misma antigüedad en el cargo que yo mismo, incluso nunca he sabido a ciencia cierta quién nació antes, y además no me atrevo a quitármela por cierto pudor a quedarme totalmente desnudo, ya que de tal guisa seguro que perdería incluso más.

10:09 a. m.  
Blogger mangeles said...

Ásí me gusta amigo Argamenón...que nos hable, y nos cuente más cosas...Y ya le voy entendiendo ya...y no se preocupe por mis comentarios...surgen tal cual...

El problema es que me cuesta "leer literatura y poesía, o filosofía"...la vida a veces nos lleva lejos del pensamiento, de la fantasía, de la no realidad, y nos embrutece...y entre eso..y que me paso el día escribiendo demandas laborales y civiles , recursos de suplicación y apelación , reclamaciónes de seguridad social , y etc... pues luego leer en condiciones y con la mente abierta poesía...pues me cuesta un poco....pero estoy en ello...y ya voy muy bien... estoy prosperando... Y ANDA...LA BARBA ES DE VERDAD...INTERESANTE IMAGEN JEJEE


BESOSSSS ....

11:40 a. m.  
Blogger -Pato- said...

Qué placer es leerlos en esta charla de café que se hace luego de tus entradas.
Es casi dificl no sentarse, pero me quedo escuchándolos desde la barra y le digo a Mángeles que adoro su espontaneidad, así como me encuentro entre tus textos..

Quiero aclararle puntualmente a nuestra amiga, lo del cerebro, que no lo digo yo, lo he leído en un artículo por demás interesante, que me ha dejado pensando mucho en eso. Y es que el cerebro no distingue entre un pensamiento real y uno imaginario.
Por ejemplo si nosotros pensamos "soy una mala persona", el cerebro se lo cree, seamos en verdad una mala persona o una buena persona.
Y si pensamos, "debo estar enfermo" y es sólo una sospecha o un miedo infundado ( no real) el cerebro se comporta como si ese pensamiento fuera real, y actuamos en consecuencia.
Algo mas o menos así era lo que quería decir.
Por eso, ya que somos capaces de fantasear cosas desagradables sobre nuestro futuro, mejor si intentamos fantasear cosas agradables, por ahi el cerebro se las cree y nos va mejor.
Suena un poco infantil, pero a veces las cosas simples son las mas auténticas.

Un abrazo amigos.

12:43 p. m.  
Blogger mangeles said...

Patricia, cielo,..pasa y sientate... el Argamenon es un poco tímido...pero al final siempre habla...

Y en cuanto a lo del cerebro...ya había leído que era un artículo de prensa...y entendí tú idea...pero...yo es que....

Mirar, yo creo que nuestro cerebro es inmensamente inteligente...más que nosotros...sabe más de lo que nosotros somos conscientes que sabemos...y no creo que se le "engañe o sugestione" fácilmente.

Pero es cierto lo del miedo irracional, y las "enfermedades ficticias" ..y...

Que pena no poder charlar....escribiendo es más díficil....

Besosss

1:07 p. m.  
Blogger Fernando said...

Gracias Argamenon! La elucidacion de sus problemas y los conflictos que le provocan el no saber si esta despierto o durmiendo mas todas esas elucubraciones existenciales de sus miedos, las rutinas con las que se complica su vida y todo lo demas...waooo, ante todo eso mi vida es una delicia, un paraiso...
Otra vez, gracias. Creo que me siento redimido.

8:46 p. m.  
Blogger tequila said...

buenas noches:
sentía curiosidad y ganas de visitarle.
no se muy bien que comentar porque ciertamente, así como quien no quiere la cosa, dice usted mucho.
Sobre su realidad y como la percibe, nada se puede decir, pero apunto que me sentí identificada o comprendí varias de las cosas que comentó.
Me dio la sensación que tras abrir finalmente los ojos, se siente usted como en una película, actuando frente a los demás pero sabiendose actor.
Bueno, sólo quería saludar y con su permiso seguir leyéndole.
El ambiente de café es genial!

4:15 p. m.  
Blogger Sirena Varada said...

Usted siempre me sorprende, Argamenón. Muestra una extraña coherencia en sus adictivas contradicciones. Se lamenta de sufrir una sempiterna sensación de envejecimiento (incomoda y pegajosa hasta el paroxismo); en cambio, hoy le percibo súbitamente rejuvenecido, con los pensamientos propios de un niño que cerrando los ojos conjura el miedo a lo que preferiría no ver ni desearía comprender. Parece un niño: el niño todavía vive, aunque puede que esté perdido. Pensamientos de niño, pensamientos eternos; más años pero los mismos miedos: si no abro los ojos no veo, si sólo abro un ojo tan solo veré un poquito y si lo abro y lo cierro deprisa es como si no hubiera visto nada. Me recuerda a Léolo, el niño que huye de la locura huyendo de la realidad: “porque sueño yo no estoy loco… porque sueño yo no lo estoy”. No pongo en duda la bondad de sus facultades mentales, con el símil sólo quería expresar la manera curiosa, sabiamente ingenua, con la que usted interacciona con la realidad que se oculta tras el sueño.

Gracias por dejar estos pequeños caramelos reflexivos. No existe nada más trivialmente trascendental que el constante discurrir de los pensamientos. Y usted los expresa como nadie. Tiene la mayestática cualidad de inquietar mediante su narrativa. Por otro lado, aún a riesgo de caer en terrenos adulatorios, permítame decirle que nada de lo que usted me comenta me resulta indiferente. Hace poco y haciendo un considerable esfuerzo cogí una pala y me puse a excavar y a desenterrar “tesoros” (y disculpe que sea críptica en esto).

P.D: Me ha encantado el título de este post (muy sugerente)

7:25 a. m.  
Blogger mangeles said...

Tranquilos visitantes...que el Jefe está haciendo el café y las pastas...pero seguro que vuelve pronto..

5:35 a. m.  
Blogger mangeles said...

¡¡¡ ha visto!!! Calimatias nos lo ha quitado todo, todo, todo...ni rastro de Anibal...sniff...

6:36 a. m.  
Blogger mangeles said...

¡¡¡¡ Que ya es Santiago y abre España!!! A ver cuando cambiamos el post...

Besos de viernes festivalero

12:11 a. m.  
Blogger mangeles said...

Preguntas existenciales de mangeles:

¿ Tá Vd. de vacaciones, con siesta y botijo?


¿ Se ha comido un pez globo al Sr. Calimatias?


¿ Los "preguntones" y los escribidores, sólo escriben con temperatura ambiente?


Besos de domingo

4:40 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

El post es muy bueno pero la mangeles un poco pesada la tía

Pues eso, a no desfallecer
Epicuro

6:05 a. m.  
Blogger argamenon said...

No, por favor. Mangeles es toda una institución en este blog y ni tocarla. Estoy convencido, querido Epicuro, que sin ella esto no sería lo mismo, y a mi me encanta así. Tiene chispa, espontaneidad, y sobre todo un exquisito respeto por los demás. ¿Se puede pedir algo más?

8:45 a. m.  
Blogger mangeles said...

Jjeje tiene razón el Sr.Epicurio..jeje pero no se preocupe Argamenón, también soy respetuosa con la opinión de los demás, aunque no me haga cambiar demasiado de actitud...así que al Sr. Epicurio le tocará ignorarme jejee

Y seguiré viniendo...de hecho...venía porque me llama la atención verle por el Blog de Pato (le encanta ehhh),... y sin embargo no le veo por CUATROGATOS...y PATO tiene unos post en CUATROGATOS pa quitar el sentio...(A mí el de la mesa tatuada me tiene enamorada)...Así que por si acaso no lo sabía...puede disfrutar más de los escritos de Pato por CUATROGATOS:..

BEsoss....a ver cuando coge el boli, que se le va a secar la tinta joooo

1:25 p. m.  
Blogger mangeles said...

¿No me va a felicitar que es mi santo?

Bueno...le perdono

Besitos

(hola Epicuro, jejeje)

3:25 a. m.  
Blogger Sirena Varada said...

“Que no, que no, que el pensamiento no puede tomar asiento”...

Argamenón, me alegra saber (y desconozco el motivo) que a usted también se le enquistó el estribillo de esa canción en la memoria.
Como hace tiempo que dejé de contestar a los comentarios que hacían en mi blog (un poco por desidia y un mucho por no estropearlos) nunca le he manifestado mi agradecimiento por los comentarios y reflexiones que escribe en él y, lo que es más importante, tampoco le he hecho saber que para mí es un lujo que se asome por allí. Hoy sé que lo próximo que escriba se lo dedicaré a usted.

Le deseo que repita las vacaciones perfectas y si tiene ocasión no se prive de escuchar en la costa da morte “Mare Nostrum” de P. Fresu, que no se arrepentirá.

P.D. “Que no, que no, que el pensamiento no puede tomar asiento” por los siglos de los siglos (tiene usted toda la razón).

1:37 p. m.  
Blogger -Pato- said...

Ayyyyy recién ahora leo esto de Mangeles, si es que del abrazo que le daría la dejaría cianótica!!!!

Le dejo un beso acá a ella y otro a Ud, Sr Argamenon, y no está de mas decirle que Mangeles es un encanto!

6:53 a. m.  
Blogger argamenon said...

Menuda faena, mi querida Sirena. ¿Y ahora cómo puedo componer mi figura para corresponder a su amabilidad sin que salga a la luz mi sonrojo? Pues eso, que mi ego está por las nubes gracias a usted.
Tomo muy buena nota de su sugerencia musical, y gracias de verdad por sus palabras.

8:01 a. m.  
Blogger Osvaldo Michelon said...

Me ha encantado esta entrada amigo Argamenón, le dejo un poema que habla de algo parecido a ese salto a la realidad que tan brillantemente describe. Me ha gustado mucho también esa generosidad y estima limitada para con los demás, tan desvalidos (y ladinos) ellos, que hacen que así les creamos. Enhorabuena, su ego puede estar a salvo, al menos conmigo. Estoy con usted.
No puedo recordar dónde leí esto:

MARIPOSAS JAPONESES Y AEROPLANOS



Con la cabeza poblada de sueños,
pero sueños verdaderos,
de esos que precisan
un hombre durmiendo
para florecer.

Con el desastre acechando
pasan los días de la decadencia,
! quién lo diría ¡.
Estaba tan seguro de mi fracaso,
que alentaba por ello la esperanza
de haberme equivocado
una vez más.

Mariposas, japoneses y aeroplanos,
pecosa, miradas y deseo,
son sueños, murallas que levanto,
para darle largas al estar despierto.

A ese día que habrá de sorprenderme
dueño de un futuro incierto.
Como a un ladrón habrá de descubrirme,
con los ojos rojos la mañana;
sin haber soñado suficiente,
me sumerjo buscando el mediodía
y peces abisales en mi cama.

Sintiéndome culpable doy un salto,
un salto sin red a un café sin ganas
y a la calle, territorio de mujeres
que hacen daño como criminales,
clavándome la angustia del deseo,
soltándome los perros de la carne.

7:22 a. m.  
Blogger Sill Scaroni said...

Un fado siempre hace esto, vienen recuerdos que ni si sabe de donde ...
Dejo un saludo que viene desde el sur de Brasil.
Sill

2:53 p. m.  

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